Spanish/Hungarian Joke
A Jesús no le gustan los tomates, ni tampoco los chiles.
Está comiendo él en una cafeteria en Betesda, cuando un hombre se sienta a su lado con un gran plato de lecsó húngaro.
Jesús le dice: «Desculpe, pero el olor de tu comida me da náuseas. Favor de no sentarse aquí.»
El hombre le mira, pero no hace nada. Otra vez, Jesús le reuga «Verdaderamente, no puedo aguantar esa comida tan cerca. Por favor, déjame en paz.»
El hombre sigue comiendo sin siquiera responder. Por fin enfadado, Jesús le grita: ¡Levántate, toma tu lecsó, y anda!